Para poder explicar el por qué de este blog voy a tener empezar por una protocolaria inmersión etimológica de “psicología” . Sí, lo sé, todo un topicazo;  pero creedme, es necesario.

Todos sabemos que la palabra psicología es la unión de psique”, que literalmente sería alma, y logía, que sería estudio. Nos quedaría entonces: el estudio del alma.

Y llegados a este punto, empiezo:

Sí, lo cierto es que ese significado se acerca muy mucho a cómo me siento yo con respecto a mi carrera. Se podría decir que somos los médicos del alma, o incluso, pastores del alma. Les hemos arrebatado el puesto a los curas, aunque aún queda mucho por hacer.

Me gustaría que no halláseis nada de vanagloria en esto, pues creo fervientemente en que los profesionales de la salud son, con frecuencia, los que más necesitan de los demás. Muchos grandes psicólogos y médicos han apuntado esto con gran sabiduría: “He aprendido de todos y cada uno de mis pacientes tanto como ellos de mí o más”. Esto hace de la relación médico-paciente una ecuación ciertamente extraña si la comparamos con los viejos estereotipos. Estaríamos hablando de que, precisamente los profesionales de la salud, los que dedican su vida a curar a los demás, son los que más ayuda necesitan. Y a su vez, estos y no otros, serían los únicos indicados para ejercer como médicos del alma.

Aclarado esto, me gustaría dejar claro el otro asunto germen de este blog; la incomprensión sobre la enfermedad mental. Un profesor mío, que por cierto, era psiquiatra, no psicólogo;  abordaba este tema con gran maestría. Él siempre decía que la enfermedad mental era un viejo enemigo desconocido para todos; a veces incluso para el mismo paciente, dependiendo del grado de consciencia sobre su propia locura (“insight”). Todos hemos sentido el dolor físico, pero ¿quién puede decir que sabe lo que es tener un ataque psicótico?

Y es que veréis a muchos niños fingiendo tener gripe para no ir al colegio, pero nunca los oiréis decir: “Mamá no puedo ir al colegio porque estoy teniendo un delirio paranoide”.

En resumen, por un lado me gustaría que este blog fuese un acercamiento a los orígenes más filosóficos y espirituales de la psicología y, por otro, que fuera una voz reivindicadora entre la muchedumbre que aboge por la comprensión, tolerancia y desestigmatización de las enfermedades mentales.